El presidente de Taiwán,
Ma Ying-jeou, mostró ayer su más profunda condolencia por
el fallecimiento del venerable maestro Sheng Yen.
El 3 de febrero de 2009, a las ocho de la
noche, el presidente de Taiwán, Ma Ying-jeou, acudió personalmente
en medio de las lluvias a la sede de la Montaña Tambor del
Dharma (DDM, por sus siglas en inglés), situada en Jinshan,
Distrito de Taipei, para expresar su más profunda condolencia
por el fallecimiento del venerable maestro Sheng Yen, que
pasó a mejor vida el mismo día a las cuatro de la tarde a
la edad de 80 años.
Al llegar a la sede, el presidente rindió
un emotivo homenaje de despedida a los restos mortales del
maestro, diciendo sinceramente: “A lo largo de mi vida, me
he sentido muy agradecido por todas las palabras de aliento,
enseñanzas y apoyo espiritual que nos ha brindado. En todos
estos años, su influencia positiva realmente ha cambiado la
vida de muchas personas. Sin duda alguna, todo el mundo se
siente sumamente apenado y triste al enterarse de la noticia
de su fallecimiento. Que descanse en paz. Este mundo en el
que vivimos, debido a su venida, se vuelve mejor. Aunque ha
abandonado su cuerpo físico, dejando tras de sí, gran compasión
y grandes votos en este mundo, seguro que seguirá influenciando
positivamente a incontales personas. Maestro, que descanse
en paz. Le echaremos de menos.”
Además del presidente de Taiwán, el alcalde de la Ciudad de Taipei, Hau Lung-bin, el alcalde del Distrito de Taipei, Chou Hsi-wei, el director de la Oficina de Asuntos Civiles, Yang Ying-de, abad del Monasterio Budista de Fokuangshan, Hsing Pei Fashih, y muchos personajes importantes de diferentes sectores sociales, todos expresaron su más profunda condolencia y consternación por el fallecimiento del maestro.
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